Inicio

“Súmate a mi show!”

Nuevo programa promocional del sello discográfico Bis Music llega a la Televisión Cubana.

Con la primicia por delante y como bien reza su slogan “Quelamúsicanofalte”, la Casa Discográfica Bis Music ha desarrollado de conjunto con el Canal Clave un espacio promocional espontáneo y novedoso que vió su estreno a propósito de la Jornada de la Cultura Cubana.

Tiene por nombre Súmate a mi show, y a modo de invitación está dedicado a la promoción de jóvenes artistas cubanos pertenecientes al catálogo de la casa. Con una duración de 27 minutos y especial interés en resultar atractivo para los jóvenes, el eje central es la actuación de un artista con la interpretación de tres temas musicales, entre los cuales se intercalan distintivas secciones. Será conducido por el joven actor Ray Cruz. En su estructura estos cortes promocionarán lanzamientos de singles mediante videoclips, entrevistas con el artista,  comentarios de un crítico sobre una producción determinada de altos valores culturales, reportajes sobre proyectos en fase de producción, y presentaciones de novedades discográficas con fragmentos audiovisuales, todo ello amenizado e intercalado en temas musicales.

El programa tendrá una frecuencia semanal y estará disponible todos los martes a partir del 20 de octubre en el Canal de YouTube de Bis Music y se transmitirá por la Televisión Cubana. 

Entre los cuatro primeros artistas invitados figuran: Adrián Berazaín, Abel Geronés, D´Corasón y Christopher Simpson.

«El regreso a la magia y el encanto de la nostalgia»

405e93f2-4f67-4624-acb8-9617ce933a1b

Tengo” es una de las más veneradas y antológicas canciones de la prolífera compositora cubana Marta Valdés. Hace seis años Haydee Milanés decidió incluir en su compendio de temas que tributan a la obra de Marta esta canción, que en no pocas ocasiones ha sido versionada. El haber crecido escuchando las canciones de la octogenaria autora le impregnaron en su formación como artista una inquietud que luego resultó un compromiso para rescatar y llevar a las nuevas generaciones el trabajo de toda una vida. Esta vez nos llega con ese halo suave, nostálgico y casi reflexivo de la mano de un trío fabuloso que generalmente le acompaña para recrear ese ambiente íntimoen que nos sobrecoge semejante canción. Un arreglo mínimaly el encanto que otorga la escena jazzística definen esta entrega  en la que es posible recordar el filin cubano en todo su esplendor. La canción transmite un mood de amor nostálgico y confundido que clama por una respuesta. Se vale de un audiovisual dirigido por Alejandro Gutiérrez que recrea justamente este contexto introspectivo, apelando a la calidez de colores, la pasión, la melancolía y la interpretación desde una puesta en escena.

“Un clásico que se niega al olvido”

Presenta Bis Music álbum compilatorio de la obra del pianista Mario Romeu

Nuestra isla se caracteriza entre muchas cosas por haber dado a lo largo del tiempo muchos músicos de genio y capacidades incuestionables. Es el caso de Mario Romeu. Por extraño que parezca, no se registra fonograma alguno que acopie la amplia obra que durante tantos años acumuló tras tocar cada día en teatros auditorios, los estudios de la Radio Cubana, ni su inolvidable colaboración para el cine cubano.

Un detallado trabajo de compilación de dos volúmenes en el que tuvo gran importancia la gestión de sus hijos Belinda y  Mayito emerge para quienes recuerdan y admiran su talante. Algunas cintas rescatadas, registraron en su diagnóstico: “Cinta en muy mal estado, posiblemente su última reproducción”.Es así que algunas de las interpretaciones que se atesoran fueron salvadas en su último rodar, aferradas a la intensión de recuperar su patrimonio musical, su legado.

Destacan composiciones suyas, interpretaciones a Lecuona, Manuel Saumel e Ignacio Cervantes. Hay un apartado para “sones sencillos” y su nostálgica “Canción de Rachel” escrita para el filme La bella del Alhambra. Su sonido, catalogado por músicos ilustres como único:“acariciaba el piano, no parecía percutirlo.” Su estilo inconfundible carga linaje cubano y alcance universal.

Mario Romeuestudió con su padre Armando Romeu Marrero con su hermana, Zenaida Romeu, y con el pianista soviético JaschaFischermann.

A los tres años de edad actuó por primera vez y la prensa lo catalogó como «niño prodigio». Aún sin cumplir los cuatro años tocó el piano a cuatro manos con su padre en el Teatro Nacional. Con once años interpretó a Mozart y a sus doce años realizó una gira, por treinta y seis ciudades de Estados Unidos interpretando el Concierto No. 2 para piano y orquesta de Beethoven y la Fantasía Húngara de Liszt. Esto le valió ganar una beca para el afamado conservatorio Curtis, de Filadelfia y cultivar una intensa carrera. 

En Cuba, fueron muchos los escenarios que aclamaron su virtuosismo. Anduvo su camino repartido por el Teatro Auditorio, la Sinfónica de Caracas y todo espacio musical relevante. Luego trabajó en la Televisión Cubana desde su fundación hasta la jubilación más allá de sus ochenta años.